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martes, 2 de abril de 2013

Día Internacional del Libro Infantil

Coincidiendo con la fecha del nacimiento de Hans Christian Andersen, hoy se celebra el Día Internacional del Libro Infantil. Es la "excusa" perfecta para dedicar un tiempo a nuestros niños y:
* contarles cuentos,
* leerles en voz alta,
* mirar ilustraciones con ellos,
* visitar bibliotecas,
* ir a las librerías,
* regalarles libros...
Y, en fin, hacer todas las actividades en torno a los libros que se nos ocurran.

Adjunto el poema que Pat Mora, escritora norteamericana, ha escrito para la ocasión:

Leemos juntos, tú y yo.

Vemos que las letras forman palabras

y las palabras se convierten en libros

que estrechamos en nuestras manos.

Oímos susurros

y ríos bulliciosos en sus páginas,

osos que cantan

graciosas melodías a la luna.

Entramos en misteriosos castillos

y de nuestras manos suben hasta las nubes

árboles florecidos. Vemos niñas valientes que vuelan

y niños que atrapan las estrellas.

Leemos juntos, tú y yo, dando vueltas y vueltas,

recorriendo el mundo con la alegría en los libros.




                                        

viernes, 15 de abril de 2011

FELIZ DÍA DEL LIBRO Y DE LOS DERECHOS DE AUTOR A TODOS





Mensaje de la Sra. Irina Bokova,
Directora General de la UNESCO,
con motivo del Día Mundial del Libro
y del Derecho de Autor
23 de abril de 2011


Los libros son al mismo tiempo objeto e idea. Con su forma material y su
contenido inmaterial, los libros son vectores de los pensamientos del autor y
cobran sentido en la imaginación de los lectores. Esta conversación privada es la
esencia de la lectura, aunque los libros reposan en la idea de compartir:
compartir experiencias, conocimientos y puntos de vista.
Esta es la riqueza que celebramos en el Día Mundial del Libro y del Derecho de
Autor. Los libros son la forma de diálogo más poderosa entre personas, en las
comunidades, entre generaciones y con otras sociedades. Es indispensable
proteger esta forma singular de diálogo. La técnica de los libros es antigua, pero
sigue estando a la vanguardia, sigue siendo funcional y, en algunos casos,
resulta irremplazable. Sin embargo, esto no significa que no estén surgiendo
cambios o que debamos oponernos a ellos rotundamente.
Corresponde a la UNESCO estudiar todas las repercusiones del cambio y sacar
el máximo provecho de él, al mismo tiempo que se preservan los valores y
medios de expresión que compartimos y valoramos. Nuestro papel es servir de
foro de debate y cumplir la función de distribuidor de conocimientos, con el fin de
explorar viejas y nuevas ideas.
El mercado mundial del libro se ve profundamente afectado por el auge de los
libros electrónicos y el contenido descargable, que está transformando la
industria y las profesiones editoriales, y afecta a los autores y lectores. Los
efectos de esta transformación serán profundos y duraderos.
El cambio también está dando lugar a nuevos debates animados acerca de los
puntos fuertes y débiles de los distintos tipos de productos, la naturaleza del
derecho de autor en la actualidad, el papel de las bibliotecas en cuanto al
conocimiento en línea y el significado de la “autoría” en un mundo de blogs y
wikis.
Es nuestro deber seguir atentamente estos complejos debates y, en ese sentido,
la UNESCO ha asumido una función de liderazgo. El tema del segundo Foro
mundial de la UNESCO sobre la cultura y las industrias culturales, que se
celebrará en junio en Monza (Italia), no podría ser más oportuno: “El libro de
mañana: el futuro de la palabra escrita”.
Los libros encarnan la capacidad humana de suscitar mundos reales e
imaginarios y ponerlos en palabras. Son las mejores voces de la tolerancia y las
señales más claras de esperanza. Los libros son los pilares de sociedades libres
y abiertas.
Tenemos la obligación de protegerlos, así como de poner su riqueza a
disposición de los 800 millones de adultos que aún no saben leer. Debemos
estudiar todos los aspectos de los cambios que están experimentando hoy en
día. Estos son los compromisos que debemos contraer en este Día Mundial del
Libro y del Derecho de Autor.

Irina Bokova

domingo, 25 de abril de 2010

FESTEJO Y SOSIEGO

Desde que tengo uso de razón en mi casa se celebra el Día del Libro. Todos los años. Cuando llega el 23 de abril todos los miembros de la familia reciben un libro de regalo. Siempre. Mientras fui pequeña, era mi madre la encargada de comprarlos. Y yo pensaba que eso era lo normal, lo habitual en todas las casas. Pero, poco a poco, al hablar con los amigos, con los compañeros de clase..., con el paso de los años, con los camaradas del trabajo -a pesar de que estuvieran relacionados con el mundo del libro-, fui descubriendo que no. Vaya... así que aquello que yo veía como normal no lo era, para nada. De nuevo mis padres volvían a demostrarme que en muchas cosas habían sido unos avanzados a su tiempo... En casa, sí: había libros y rosas, claro. Y somos ahora mi hermana y yo las herederas de la tradición: de las rosas, ella; de los libros, yo. Pero por fin parece que ya no es tan raro celebrar el Día del Libro. Si no es siempre regalando libros, sí es "celebrando libros". El viernes estuve en Laredo y los colegios de la localidad respiraban alegría por todos sus poros, a pesar del cielo gris y de la lluvia. Había canciones, había poemas de Miguel Hernández, había lecturas en voz alta, separadores hechos con pasta de papel, insignias, flores de papel pinocho, risas, preguntas sobre la necesidad de escribir, programas de radio en torno a la lectura, muchos libros dedicados y curiosidad, mucha curiosidad. Festejar, celebrar, disfrutar rodeados de libros es bueno, inmensamente bueno, y contagioso. Pero no dejemos los libros cerrados; abrámoslos, leámoslos, deleitémonos con sus palabras, y para eso casi siempre es necesario tener sosiego, calma, paz.